Antonio Cano Correa nació en Guájar-Fargüit, Granada, el 4 de febrero de 1909. Tras una interesante
estancia en el Madrid de la II República, obtuvo su título en la Escuela Superior de Bellas Artes de
Valencia. Después de la inauguración en 1945 de su Alonso Cano en la Plaza Arzobispal de Granada,
obtuvo la cátedra de talla en la Escuela Superior de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría de
Sevilla, donde ejerció hasta su jubilación en 1978. Entre sus monumentos públicos en Sevilla y su
provincia destacan el Alfonso X el Sabio de la Capilla Real de la Catedral de Sevilla (1949), los
relieves de la Portada de la Facultad de Derecho (1955), las Muchachas al sol de la Glorieta de
Alféreces Provisionales (1963), los relieves y estatuas de la Iglesia de los Maristas de Sanlúcar la
Mayor (1967) y el Monumento a Juan Sebastián Elcano (1973). Durante la Transición, Antonio Cano
experimentó su particular viaje sin retorno a la pintura. Sus cuadros se han expuesto en numerosas
ocasiones, en Granada, Sevilla y Dos Hermanas, pero sus últimas obras n han sido vistas nunca en
nuestra ciudad, por lo que esta exposición tiene la virtud de lo novedoso, además de rendir un
homenaje a tan gran artista en su centenario.