En la exposición “A. D. N. Crónicas urbanas en alta fidelidad”, Manolo Cuervo nos hace un recorrido
por los últimos años de su producción pictórica. En ella nos encontramos ante una revisión y
actualización de algunas de las series ya conocidas, Tratamiento de choque, Ventana al mar o La
mirada indiscreta entre otras, además de nuevas propuestas en las que está inmerso en la actualidad.
Cuervo pertenece a la generación de artistas sevillanos de los 80 cercanos a la revista Figura. Su
obra se podría encuadrar dentro del pop, aunque también tiene mucha relación con el expresionismo
abstracto. Irrumpió en la escena artística sevillana creando la imagen para los más grandes eventos
culturales de la época. Su obra como diseñador supuso una nueva y renovada imagen del panorama
gráfico de Sevilla. Como dice el crítico Pepe Ýñiguez, «las obras aparecen dispuestas a modo de
muros de imágenes en los que se despliega todo el arsenal de recursos plásticos característico del
pintor: fondos donde el gesto congelado del expresionismo abstracto se tiñe de color y sobre los que
se disponen figuras icónicas del cine, la música, el arte o la publicidad que Manolo Cuervo hace
suyas y que utiliza de forma recurrente, a veces mezcladas con otras provenientes de su propia vida,
y con letras que remiten al diseño gráfico.»